RETOMANDO HÁBITOS (Y FORMAS DE EXORCIZARME)
Tengo la escritura MUY aparcada.
Normalmente escribo cuando algo me preocupa, me afecta mucho (sea para bien o para mal), cuando necesito sacarlo del pecho y de la cabeza y, pese a eso, hacía tiempo que no escribía; no por falta de cosas que me "resuenen" sino por falta de tiempo, de costumbre.
A principios de año decidí que quería volver a retomar el hábito, así que aquí estoy. La idea original era hacer algo de scrapbooking en un cuaderno bonito y decorarlo. Resultado: me he dado cuenta de que no funciona. Por mucho que ayude lo hipnótico del rasgar del bolígrafo sobre el papel, el hecho de que tenga que "quedar bonito" le resta la crudeza necesaria para que sea "real" y el toque socarrón que me caracteriza.
Así, sin adornos, sin pensar en cómo quedará visualmente, me resulta mucho más creíble. También son terapéuticos el sonido del teclado al escribir, ver aparecer las palabras en la pantalla y la claridad de una estructura fija.
Esta publicación me sirve de recordatorio de por qué escribo, me "obliga" a ser constante y me facilita el volver a empezar, que falta me hacía.
Estoy de vuelta, espero que por mucho tiempo.
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